sábado, 17 de marzo de 2012

Una vez escuché que en momentos de crisis el ser humano saca lo mejor de uno mismo para sobreponerse a la adversidad.

Lo suscribo completamente, en momentos de dificultad se es más creativo, innovador y haces cosas que normalmente no estás acostumbrado y hacer y que no te ves capaz de hacer.

¿A qué me refiero? Yo naci en Madrid, crecí en Madrid y siempre he vivido en Madrid. Allí he sido un tipo tímido y vergonzoso, aunque muchos penséis lo contrario, al que, aunque lo haga, le da vergüenza relacionarse con gente desconocida.

Dicho esto, deciros que, en cuanto me han sacado de mi hábitat natural no me ha quedado más remedio que dejar las vergüenzas y complejos a un lado y estoy desarrollando unas dotes de sociabilidad e integración que yo mismo desconocía que tenía, ¿por qué? Porque no me queda más remedio, estoy solo en un pais extranjero a 8.000 km de mi casa y mi gente, por lo que no me queda otra que espabilar.

¿Qué conclusión saco con esto? Pues que, realmente, muchas veces no hacemos las cosas porque no nos lo planteamos, porque tenemos miedos, porque tenemos complejos o porque, simplemete, no nos creemos capaces de hacerlo.

Nos ponemos límites a nuestra capacidad, limites que nadie nos pone, solo nosotros mismos. Tenemos miedo al rechazo, miedo a que nos digan que no, o simplemente miedo a fracasar.

Realmente el verdadero fracaso es no intentarlo, porque siempre nos queda el consuelo que no hemos logrado algo porque no lo hemos intentado, si lo hubiéramos intentado lo hubiéramos conseguido.

Pues bien, tanto en la vida como en el amor, hay que intentar las cosas, ponerles fé y ponerles pasión y, si es así, lo máximo que nos puede pasar es que no consigamos algo y, aun así, estaremos en la misma situación que al principio, pero con la satisfacción de haberlo intentado.

Esto a mí me costó 32 años de mi vida interiorizarlo y, desde entonces, todo lo que me he planteado en mi vida lo he conseguido. Mi punto de inflexión fue plantearme un reto que pensé que nunca conseguiría, que fue correr una maratón, lo intenté con todas mis fuerzas, gracias a mi amigo Lucas no sufrí por conseguirlo, sino que disfruté consiguiéndolo y al final, mi sueño se hizo realidad y me demostré a mi mismo que podía hacer cualquier cosa que me propusiera.

Poco después, ante un nuevo reto, alguien me dijo que era un "loco kamikaze" porque pensaba que lo que estaba intentando era una locura y, al final, lo volví a conseguir...y así con un gran número de cosas, que me han hecho que en este momento me encuentre luchando por llevar un proyecto dificil a buen puerto...¿que me llaman loco kamikaze? Me da igual, porque ya me lo llamaron una vez y salí adelante, por lo que, en esta ocasión, como siempre, pondré toda mi fe, mi ilusión y pasión para disfrutar de todo lo que estoy viviendo.

Hay un lema que está muy cerca de mi que dice: Para llegar a la meta hay que hacer bien el camino. Me gusta, pero yo añadiría...y disfrutarlo, porque si realmente no disfrutas con lo que haces...¿qué sentido tiene?¿Qué te hará levantarte y reponerte cuando te caigas? La PASIÓN con la que nos enfretemos al día a día, nos hará capaces de cualquier cosa.

Hace tiempo le dije a una persona una frase y os la digo ahora a todos vosotros, le dije..."Amaste, luchaste, perdiste...la cabeza bien alta."

Porque, amigos míos, si lo intentais y luchais con todas vuestras fuerzas, nunca la persona más importante que hay en la vida, que sois vosotros mismos os podrá echar nada en cara. Si no es así, podreis engañar a todo el mundo, pero a vosotros nunca os engañaréis y no alcanzaréis la paz interior que, al fin y al cabo, es la clave de la felicidad.

Tenía esta noche muchas anécdotas que contaros, pero me las guardo para mañana, porque esta noche lo único que quiero trasmitiros es una cosa...

Lo importante que sois todos y cada uno de vosotros, la fuerza que teneis en vuestro interior esparando para salir, sois capaces que el universo gire a vuestro alrededor y, sobre todo, lo inquebrantable que es vuestra voluntad, que os va a hacer capaces de conseguir cualquier cosa que os propongais.

Nenita!Que te echo mucho de menos, que hace dos años sabía que juntos seríamos felices y ahora, cada día que pasa estoy más enamorado de tí. Por eso sé que nuestro proyecto vital en común es lo más importante y bello que me he planteado en la vida y, si me he demostrado a mi mismo que soy capaz de cualquier cosa, sé que en equipo podremos hacer cosas aún mejores, !somos la hostia nena! El mundo es nuestro, juntos, PARA SIEMPRE.

Y entonces, si estoy seguro que en momentos de dificultad puedo dar lo mejor de mismo, por qué me sigo preguntando...¿Qué hago yo en Colombia si no me gusta el café?

No hay comentarios:

Publicar un comentario