Pues sí, hoy ha llovido por decimoctavo día seguido,
Como ya os he dicho, aquí llueve todos los días aunque sea un ratito, supongo que será la época de lluvias, pero bueno, ya veremos a ver si se pasa un poco.
Hoy es el último día que os escribo, de momento, ya que mañana vuelo hacia Madrid, el jueves llego allá y tengo un montón de cosas que hacer antes del viernes que es cuando contraigo matrimonio, el sábado ir al bautizo de mi sobrino del que soy el padrino (la familia...) y el domingo ir al cumpleaños de mi otro sobrino, por lo que entre la agenda tan ajetreada que tengo y el Jet Lag no sé si acabaré entero este fin de semana.
Por eso, porque me voy a tomar unos días de merecido relax antes de volver a Bogotá, ya con mi nenita, quiero hacer balance de lo que han sido para mí estos 25 días.
La verdad es que ya me encuentro muy agusto, los primeros días eran raros, un país extraño al otro lado del océano, la altura que te deja un poco atontao, una cultura bastante distinta a la nuestra (quien te diga que es igual, miente, lo único igual es el idioma y casi ni eso, porque es dificil entender ciertas cosas) y un sentimiento de estar solo, muy lejos de tu hogar.
Pero poco a poco vas acostumbrándote, conociendo gente muy amable y maravillosa, tu cuerpo se adapta a la altura y ya tienes la sensación de llevar mucho más tiempo acá.
Vas perdiendo el miedo, sigues teniendo más precuaciones que en Madrid, pero no vas tan acojonao como los primeros días y te das cuenta de que puedes llevar una vida "normal".
Por otro lado, profesionalmente te vas instalando y haciendo cosas, que poco a poco van dando resultados y ya no te sientes un guiri, sino que vas adaptándote a un nuevo sitio, una nueva forma de vida, una nueva gente.
La verdad es que uno espabila un montón cuando sale de su hogar, precisamente por eso, porque sale de su círculo de seguridad, de aquello que no te deja evolucionar, te enfrentas a un nuevo mundo y despliegas todos tus recursos, muchos que tú mismo desconocías que tenías, que existían pero que estaban dormidos porque no los necesitabas.
Esto hace que progreses y mejores, que no te quedes en el continuismo inútil de una vida cómoda y no tengas mas remedio que espabilar y buscarte las habichuelas, y te das cuenta de que dejas los "complejos" a una lado y haces cosas acá que, en serio os lo digo, en Madrid no las habría hecho.
Considero que es una esperiencia muy recomendable, por eso os animo a que, si no teneis donde caeros muertos, estáis aburridos de una vida sin futuro, si todos los días son iguales y estáis dejando la vida pasar sin ilusión, ni pasión, ni metas...os animeis, hagais la maleta, elijais algún lugar que os guste o que os de una oportunidad y os lanceis a la aventura, os aseguro que no os arrepentireis.
Yo, en serio os lo digo, no me arrepiento para nada, me encuentro muy feliz, ahora voy a Madrid a por mi nenita y dispuesto a empezar una vida con ella acá, para desarrollarnos los dos como pareja y como personas.
Nenita, ya voy a por tí, esta es la última noche que duermo solo (mañana en el avión no cuenta).
Así que amigos, me despido de vosotros hasta dentro de unos días, hasta que vuelva con las pilas cargadas y vuelva a preguntarme cada noche...¿Qué hago yo en Colombia si no me gusta el café?
Me alegro de todo corazón. Que paséis el viernes un día muy especial!! Enhorabuena
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