La vida es como una vuelta ciclista!
Esta es una frase que yo decía hace tiempo y que un gran amigo me ha recordado hoy. La verdad es que hacía tiempo que no la utilizaba pero hoy, al recordarla, me han entrado ganas de comentarla con vosotros.
Mirad, en una vuelta ciclista hay unas 22 etapas, algunas son contrarreloj, otras son llanas y otras de montaña, incluso hay alguna contrarreloj por equipos, jajaja. Os voy a explicar a que me refiero:
La vida, al igual que una vuelta ciclista, consta de muchas etapas, las cuales tienen un ritmo diferente, vamos a ver las analogías con ejemplos:
- Una etapa llana, Albacete-Madrid, un chorro de kilómetros, llana, sin sobresaltos, no tiene subidas pero tampoco bajadas, se corresponde a esas etapas de la vida en las que estás tranquilo, sin grandes subidones, pero tampoco grandes bajones, puede llegar a ser un poco aburrida, pero bueno, ya vendrá la montaña.
- Una etapa de montaña es la más entretenida, hay grandes escaladas, subir a cotas muy altas, con mucho desgaste físico y descarga de adrenalina, pero que suelen ir seguidas de grandes bajones, porque no se puede estar siempre en la cima, muchas veces uno está en el valle. En estas etapas sobre todo hay que tener la cabeza muy fría y, al igual que cuando estás en la cima no debes creerte el rey del mundo, tampoco hay que pensar cuando se está en el valle no hay salida, porque al final siempre se termina subiendo.
- Una etapa contrarreloj, en la que tú sólo luchas contra el crono, vives muy intensamente esforzándote al máximo para conseguir un objetivo. Suelen ser periodos cortos y muy intensos en los que centras toda tu energía en algo en concreto, terminar la carrera, realizar un proyecto, conseguir un trabajo, entrenar para una maratón. Parece que el mundo alrededor se para y solo hay una cosa que tenga importancia, conseguir tu objetivo.
- Una contrarreloj por equipos, que realmente es muy bonita, porque luchas intensamente por algo, pero en los momentos en que no tienes fuerzas un compañero/a te da el relevo, lo que hace que siga tirando de tí en un momento que tú personalmente te rendirías y, al estar a su estela, consigues recuperarte y estar a punto para tirar de él/ella cuando lo necesite.
- Y siempre, en toda vuelta ciclista que se precie, hay alguna etapa de descanso, que siempre son necesarias para retomar fuerzas y ver con perspectiva el resultado que estás obteniendo. Realmente, si no se descansa se corre el riesgo de reventar, por lo que siempre es necesario pararse un poco a pensar si se están haciendo las cosas bien y dejar a la mente evadirse de la rutina, el esfuerzo y el estress.
Lo que os quiero decir con esto es que lo fundamental es darse cuenta en que etapa de la vida está cada uno, y tener claro que no todas las etapas son iguales y que en la variedad está el gusto, uno no puede estar toda la vida aburrido, ni viviendo contrarreloj, ni subiendo y bajando.
La misma vida va a hacer que unas etapas se vayan alternando con otras para darle sentido y coherencia a nuestra gran vuelta ciclista que es la vida.
Por eso, mis queridos amigos, si estáis ahora mismo en una etapa que no os gusta, que no os conviene o que pensáis que va a acabar con vuestras fuerzas, no os desanimeis, ya que dentro de poco vendrá otra distinta.
Yo, ahora mismo, me encuentro en una contrarreloj por equipos, la cual estoy disfrutando muchìsimo porque sé que un día llegará a su fin y pasaré a una etapa llana que me permita relajarme un poco y disfrutar del paisaje.
Así que, ya sabeis, haced vuestra vuelta ciclista lo mejor que sepais y no os vengais abajo, porque lo principal es terminarla y nunca abandonar aunque las fuerzas fallen, porque seguro que un día llegareis a la meta y todo vuestro esfuerzo habrá merecido la pena, aunque llegueis el último, eso no importa.
Vaya, al final me he puesto metafísico y no os he contado cosinas de Bogotá, no os preocupeis, mañana os daré ración doble de anécdotas.
Nenita, te doy las gracias por ser mi compañera en esta etapa de nuestra vida, me encanta que podamos vivir juntos todas las que nos quedan en nuestra gran vuelta ciclista, me da igual como sean, siempre que sean junto a tí.
Menos mal que no soy chaparrito, escualido, morenito y no me llamo Lucho Herrera (pa quien no lo sepa es un ciclista muy famoso colombiano), porque si lo fuera no podría preguntarme...¿Qué hago yo en Colombia si no me gusta el café?
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